ClearLight
Sistema Integrado para la Administracion
Normalmente no cobramos nada por las actualizaciones.
En la medida en que el programa crece y se perfecciona, Ud. podrá
beneficiarse de todas las ampliaciones y mejoras sin pagar un centavo.
En los diez años transcurridos desde la primera instalación en Porlamar, en
febrero del 2000, hasta el día de hoy, sólamente cobramos por una
actualización: la versión 6, creada para adaptarnos a los requerimientos de
la reconversión monetaria. El sistema debía estar preparado para registrar
operaciones realizadas antes del 2008 y expresadas en la moneda vigente para
esa época y de reexpresar los saldos en términos de unidades monetarias
actuales. Para lograr esa capacidad tuvimos que dedicar seis semanas de
desarrollo a tiempo completo. Y era necesario recuperar ese esfuerzo. De
modo que decidimos cobrar un monto equivalente al valor de una clave de
activación para una empresa adicional para acceder a las nuevas versiones.
Pero a menos que se trate de modificaciones mayores originadas en
requerimientos totalmente ajenos a la evolución del sistema, no tenemos la
intención de cobrar nunca por una actualización.
Vendemos ClearLight con el argumento de que es un buen sistema. Pero si
podemos mejorarlo, entonces no era tan bueno. Y si le cobramos a nuestros
clientes por las mejoras estaríamos materializando un engaño.
Durante todo este tiempo hemos hecho nuestros mejores esfuerzos para
desarrollar y ofrecer el mejor sistema posible. Pero a veces nos damos
cuenta, normalmente porque nuestros clientes nos hacen verlo, de que las
cosas pueden hacerse mejor. Y en esos casos simplemente las mejoramos y las
ponemos a disposición de Uds.
Desafortunadamente, las actualizaciones no siempre son un proceso trivial.
La única desventaja de las extensiones es que a veces no tenemos más remedio
que cambiar algo que puede romperlas: si -por ejemplo- agregamos una columna
en una tabla de un formulario, y un cliente tiene un componente que asume
que un valor está en una columna que ha sido desplazada por la
inserción, esa extensión dejará de funcionar (o de produir resultados
correctos, lo que es peor). Entonces es necesario, al actualizar su versión,
verificar que los supuestos de sus extensiones siguen cumpliéndose. Y como
normalmente las extensiones son desarrolladas por terceros, hay que
contactarlos y pedirles que las adapten. Y eso puede tener un costo. Es
cierto que con una implementación más previsiva ésto podría evitarse (por
ejemplo, determinando los índices como una función que examine los
encabezados de las columnas).
Pero normalmente, el costo de actualización estará determinado por el costo
de adaptación de las extensiones, y si no hay extensiones, o si las
extensiones están bien pensadas, este costo debería no existir.